Hacía dos años, a principios del verano, su cuñada se había cortado las venas en su casa, y hace dos años que no pinta...
Yeonghye es una mujer coreana promedio, hija del medio y esposa; que un día decide dejar de comer carne. Esto trae consigo cuestionamientos por parte de su familia y marido, tratando su decisión como de lunática, pues esto lo hace por unos sueños extraños que ha estado teniendo.
La historia está narrada desde tres puntos de vistas diferentes, serán los allegados a nuestra protagonista quienes nos cuenten su historia: su marido, su cuñado y su hermana mayor.
¡Tonta! ¡Tonta...! ---repite una y otra vez con los labios temblorosos, mojándose la cara en el lavabo ---. Tu propio cuerpo es lo único a lo que puedes hacer daño. Es lo único con lo que puedes hacer lo que quieras. Pero ni eso te dejan hacer.
El libro explora mucho sobre el libre albedrio y cuanto de ello tenemos estando en sociedad. A partir de aquí mencionaré sucesos de la novela que pueden considerarse spoilers.
Primeramente, ¿por qué Yeonghye deja de comer carne?
No lo sabemos a ciencia cierta, esto me parece que puede interpretarse de varias formas, pero yo opto por creer que es una forma de buscar una forma de mantener el control de su vida, rechazando aquello que le fue enseñado y que está pre-establecido en sociedad como correcto.
Lo reafirmo con la idea en mente que durante la cena de trabajo a la que va con su esposo esto genera un tema de conversación y rechazo, al igual que el día del almuerzo familiar cuando obligan a la protagonista a comer carne, causando así que ella perdiera el control y atentara contra su vida, lo cual me pareció otra forma en que ella tomase el timón de su destino.
| Ilustración: Leo Parra |
De los tres narradores son el marido y cuñado los peores. Son hombres de la misma calaña, casados e infelices con sus elecciones, pero lo aceptan porque es lo "cómodo".
...fue natural que eligiera casarme con ella, que tenía el aspecto de ser la mujer más corriente del mundo. De hecho, jamás he podido sentirme cómodo con las mujeres bonitas, inteligentes, sensuales o provenientes de familias adineradas.
El cuñado desea a Yeonghye, y el marido de ella desea a Inhye (la hermana de la protagonista). Desean lo que no tienen, porque siguen incompletos. Son hombres incompletos, por ello nunca serán felices. El marido abandona a Yeonghye y el cuñado se aprovecha de su fragilidad mental para abusar de ella.
Por otro lado, su hermana, es quien se queda con ella hasta el final. Fue una perspectiva que dolió leer, porque era una mujer que cargaba consigo todo: expectativas, familia y trabajo.
Cuando descubre que su esposo se acostó con Yeonghye lo primero que pensé es que repudiaría a su hermana, no esperaba algo bueno del círculo social de la protagonista, pero me sorprendió que vio primero por su hermana y tomó la situación como debía. Con ella conocemos un poco más sobre la vida de la protagonista y los traumas de la infancia.
El tiempo, que es un torrente ecuánime hasta la crueldad, se llevó en sus aguas su vida firmemente asentada en torno a la paciencia.
Ambas son repudiadas por su familia: Yeonghye por su locura e Inhye por quedarse con su hermana. La familia no quería dañar su reputación.
El final es abierto... no hay redención, no hay cura, no hay promesas, como en la vida real. Pero no importa, porque como dice Hang Kang en el libro: hay puntos de no retornos y nos queda vivir con nuestras elecciones.
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